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Tipo De Aparcamiento En Oblicuo

Los tipos de aparcamiento que existen y sus diferencias

Una de las normas básicas de circulación son las formas o tipos de aparcamiento. Se deben regular y legislar debido a la gran cantidad de coches y del poco espacio para poder dejar el coche. Para aparcar correctamente debess conocer los tipos de aparcamientos, los lugares donde está prohibido y donde puedes realizar un estacionamiento y parada pero no aparcar.

Tipos de estacionamientos

Hay varias modalidades de aparcamiento que dependen de varios factores como, la calle donde se va a aparcar, el tamaño de tu vehículo y el espacio que hay entre vehículos.

Aparcamiento en batería

También conocido como vehículo en paralelo. Es uno de los tipos de aparcamientos más comunes y consiste en estacionar en paralelo a otros vehículos. Esta forma de aparcar requiere cierto grado de dificultad: en el giro a la hora de introducir el coche para evitar dar a los coches que están a los lados y al dar marcha atrás al salir del hueco ya que no se dispone de visibilidad suficiente.

Aparcamiento en línea o cordón

Consiste en aparcar el coche uno detrás de otro en fila en la zona adaptada para ello. Lo complicado de este aparcamiento es el hueco y espacio que hay para meter el vehículo sin golpear al coche de delante y al de detrás.

Aparcamiento en oblicuo

El coche debe encontrarse en el espacio delimitado en paralelo al resto del vehículos entrando marcha atrás. No olvides dejar el espacio suficiente para que se puedan abrir las puertas de ambos vehículos.

Aparcamiento en doble fila

Aparcamiento en doble fila

Es muy común en zonas comerciales donde no hay otro tipo de aparcamiento para hacer paradas de corta estancia. Se deja unos minutos el coche estacionado en un carril impidiendo la circulación en ese carril. En este caso recuerda que debes indicarlo poniendo las luces del coche apropiadas y no superar un tiempo mayor a dos minutos. En caso de que te sobrepases puedes ser multado.

Aparcamiento para personas con minusvalía

Este tipo de aparcamiento es para personas con movilidad reducida y tienen que estar en posesión de una tarjeta que se solicita en la administración pertinente. Estas plazas deben cumplir unos requisitos que establecen los ayuntamientos o los municipios pero que generalmente son similares en cualquier lugar.

¿Qué se considera un mal aparcamiento?

Se considera un mal aparcamiento en cualquier lugar que no esté habilitado para ello porque puede perjudicar a los peatones o a otros conductores como pueden ser esquinas, pasos de cebra, zona de carga y descarga. Debes tener en cuenta que no puedes aparcar tu vehículo en el arcén de la carretera a no ser que sea por una urgencia. Tampoco puedes estacionar en paradas de autobús o salidas de vehículos de emergencia.

Aparcar correctamente en la calle de una ciudad

Recomendaciones para aparcar correctamente

A continuación te damos unas recomendaciones para que aparques tu coche correctamente y no tengas ningún tipo de incidencia o sanción administrativa:

  • Tamaño del vehículo: Debes tener en cuenta que ahora los coches los hacen cada vez más largos y hay muchas plazas que no están hechas para estas medidas. Recuerda estar pendiente que tu vehículo no sobresalga en exceso y que luego no te lleves una sorpresa y te encuentres con un “golpe”.
  • Guarda los espejos retrovisores. Te recomendamos que si tus espejos retrovisores se pueden plegar lo hagas para evitar disgustos innecesarios.
  • Pon los intermitentes. Usa los intermitentes para aparcar y así los otros conductores podrán verte maniobrar.
  • Mantén la calma: Es frecuente que el hecho de maniobrar ocasione una retención de coches en la calle. Esta situación puede hacer que te pongas nervioso y pierdas la calma. En estos momentos, lo mejor es respirar hondo, eliminar cualquier distracción y concentrarte en lo que estás haciendo. Si ves que no aguantas la presión, no pasa nada, que esperen y si no eres capaz márchate y busca otro aparcamiento antes de que se produzca un problema mayor.
  • No dejes la rueda encima de la acera: ya que puedes provocar que la rueda se dañe o averiar el amortiguador.
  • Cuidado con el bordillo: a la hora de maniobrar hazlo con calma ya que si golpeas el bordillo puedes pinchar.
  • No olvides poner el freno de mano. Sobre todo en una cuesta o en una bajada.